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lunes, 6 de mayo de 2019

Economía colaborativa

ECONOMÍA COLABORATIVA:

   El mundo ha cambiado tanto en las dos últimas décadas, que a veces hasta cuesta recordar cómo era el siglo XX. Los avances tecnológicos y especialmente Internet son un punto clave de la historia moderna han transformado nuestra forma de comunicarnos, de relacionarnos, de trabajar, de consumir y, por tanto, de hacer negocio.

   Éstos han impulsado modelos de consumo alternativo en los últimos años. La relación entre quien ofrece un producto y quien tiene una necesidad concreta está cambiando de manera significativa.

   Uno de los modelos que más adeptos gana día tras día es la economía colaborativa o economía compartida, el cual se basa en prestar, alquilar, comprar o vender productos(generalmente de segunda mano) en función de necesidades específicas y no tanto en beneficios económicos. De hecho, en este sistema es posible que el dinero no sea el único valor de cambio para las transacciones.

Como su propio nombre lo indica, es un modelo centrado en la colaboración y la ayuda muta.                 Actualmente, casi todos los sectores de la economía ya cuentan con negocios colaborativos, pese a que, tras su irrupción en el año 2010, aún es temprano para decir si este sistema tendrá un alcance global o sólo parcial.
Consiste en compartir. Ya sea coche, piso, ropa, muebles y hasta nuestro propio tiempo y/o conocimientos y habilidades. Porque no todo en la vida es material.

El Consumo Colaborativo se define como la manera tradicional de compartir, intercambiar, alquilar y regalar redefinida a través de la tecnología moderna y las comunidades.

   Según Albert Cañigueral Bagó, ingeniero multimedia, fundador de "ConsumoColaborativo.com", consultor, ponente y autor del libro 'Vivir mejor con menos'. Dice que: 
"El consumo colaborativo es el ejemplo más actual del valor que la web proporciona a los consumidores”.
Porcentaje de los consumidores, por edades que utilizan las plataformas d ela economía colaborativa:
   Podemos observar que la mayor parte de las personas que utilizan las plataformas de economía colaborativa se encuentran entre los 25 y los 44 años, con un 48% del total. Esto se debe, principalmente, a que los servicios y bienes ofertados en estas plataformas están destinados a gente joven. Pero cada vez más personas mayores de 45 años están utilizando estas plataformas y han comenzado a utilizarlas más tarde porque, por regla general, les cuesta más habituarse a las plataformas digitales y el uso de internet.

   Tanto es así, que recientemente la prestigiosa revista TIME lo consideró una de las diez ideas que van a cambiar el mundo.

   Solo en España, a día de hoy se venden artículos de segunda mano por valor de más de 2.300 millones de euros. Según una información publicada por ABC  
“Cada minuto se listan una media de 643 objetos usados y uno de cada tres se vende en menos de una semana”
   Las sociedades actuales parecen haber descubierto los beneficios de compartir, prestar e intercambiar… e Internet ha hecho el resto. Porque, como plantea Cañigueral, 
“¿Para qué comprar un taladro que apenas usaremos 15 minutos a lo largo de nuestra vida? ¿Somos conscientes de que un coche pasa el 90% de su vida útil aparcado?” 
   Para ver su posible impacto bastan unos números, que se pueden cuestionar, pero que nos dan una idea del orden de magnitud del que estamos hablando, que es de grandes dimensiones. Así, según Anita Hamilton, en EEUU un coche permanece inactivo el 92% del tiempo. Es mucho, Lawrence D.Burns, profesor de la universidad de Michigan indica:
"Un servicio coordinado de vehículos compartidos ofrecería el mismo nivel de movilidad que los vehículos particulares, pero con un 80% menos de vehículos y con una inversión mucho menor."
   El re-descubrimiento de la compra-venta de segunda mano, del trueque, de los beneficios de colaborar unos con otros, han dado un lugar a un nuevo sistema económico en que “el acceso vence la posesión; el acceso es mejor que la propiedad”, tal y como sostiene Kevin Kelly, co-fundador y director ejecutivo de la revista 'Wired'.
   Según la reputada revista 'Forbes', genera actualmente en todo el mundo un volumen de negocio de 26.000 millones de dólares y produce unos beneficios de 3.500 millones, y se cree en que el futuro llegará a facturar los 110.000 millones.

   Otra de las razones de por qué surge esta economía es por la existencia de "prosumidores" , esos consumidores activos que tratan de estar informados y buscar nuevas herramientas para solucionar sus problemas.
Las tecnologías de la información han empoderado al consumidor, antes si tenía cualquier problema con un producto, las opciones eran muy limitadas, ir al establecimiento donde había comprado el artículo y quejarte o en última instancia acudir a la oficina del consumidor para poner una reclamación, actualmente, las opciones se han multiplicado, y cualquier consumidor enfadado con el trato o el producto que ha recibido de una empresa puede quejarse y criticar a la organización abiertamente en las redes sociales, bien en su muro o en foros especializados; además, en muchos casos, existirán otras personas que habrán tenido la misma experiencia y por tanto, habrá mayor poder de presión contra la empresa en cuestión.

  Esta es una de las razones por las que cada vez más empresas contratan a influencers pagándoles con productos de su gama de artículos o retribuyéndoles económicamente para que los prueben y hagan una crítica positiva en su blog o en sus redes sociales.
  En conclusión, la figura de los prosumidores ha llegado para quedarse definitivamente y convertirse en generadores de opinión entre sus seguidores, convirtiéndose en muchos casos en aliados de las marcas que pueden permitirse contratarlos para que actúen como altavoz de las ventajas de sus productos.




PRINCIPALES TIPOS DE ECONOMÍA COLABORATIVA:


  • Consumo colaborativo: Utiliza plataformas digitales a través de las cuales los usuarios se ponen en contacto para intercambiar bienes o artículos, casi todos de forma gratuita y altruista.
  • Conocimiento abierto: Son todas aquellas modalidades que promueven la difusión del conocimiento sin barreras legales o administrativas. Pueden presentarse en el día a día o a través de plataformas informáticas a las que acuden usuarios con necesidades.
  • Producción colaborativa: Se trata de redes de interacción digital que promueven la difusión de proyectos o servicios de todo tipo. La diferencia con los dos modelos anteriores es que lo que se ofrece también se produce en el seno de estas células. Es un modelo nuevo de producción socioeconómico en el que un gran número de personas trabaja cooperativamente en Internet con menos estructuras jerárquicas rígidas, frente a otros modelos más tradicionales.
  • Finanzas colaborativas: Microcréditos, préstamos, ahorros, donaciones y vías de financiación se incluyen en este subgrupo de la economía colaborativa. Los usuarios se ponen en contacto para satisfacer necesidades en cualquiera de estos aspectos. El mejor ejemplo lo vemos en el crowfunding, modelo de financiación para aquellos que deseen aportar capital a ciertas iniciativas de forma desinteresada.


PRINCIPALES BENEFICIOS:


   Son muy diversas las ventajas de este modelo de economía para los negocios. Algunas de las más destacables son:
  • El ahorro: La mayoría de productos o servicios que se ofrecen a través de este sistema tiene precios módicos o, incluso, simbólicos.
  • Desarrollo sostenible:La economía colaborativa estimula el segundo uso de los productos. Lo que alguien ya no necesita, puede tener un nuevo destinatario en alguna red de contactos. Se aboga por un consumo moderado.
  • Gestión de recursos:Otro principio de la economía colaborativa es que si a alguien sirve una cosa, lo más probable es que a otra persona también. ¿Por qué no compartirlo? El mejor ejemplo son los coches de carretera, que pueden servir para llevar a varios pasajeros con destinos próximos.
  • Mayor oferta: Los productos con un segundo uso y los servicios compartidos amplían la oferta de los mercados tradicionales. Sin la economía colaborativa, es posible que éstos nunca vieran la luz.
  • Beneficio medioambiental: La reutilización y los servicios compartidos son una buena manera de contribuir al cuidado y la sostenibilidad de los entornos.
  • Genera situaciones positivas entre los usuarios: Desarrollamos valores basados en el compromiso, la solidaridad o la aportación de ideas.

¿POR QUÉ COMPARTIMOS?


PRINCIPALES DESVENTAJAS:

  • Falta de regulación y competencia desleal: No existe igualdad de condiciones entre los sectores tradicionales, ni están sometidos a todos los controles reglamentarios necesarios.
  • Desprotección del consumidor: Al no haber regulación, cuando se producen abusos los consumidores estén indefensos ante estas plataformas.
  • Monopolios: Pueden generar monopolios en el que el beneficio que antes percibían muchos ahora solo quede en manos de uno
  • Exclusividad de los datos: Deberán ponerse en práctica mecanismos antimonopolio que permitan una menor centralización de los recursos y un mayor poder de negociación de las instituciones públicas, y leyes que compaginen la privacidad de los usuarios y los datos personales, con la distribución libre de los datos agregados, de forma que sea posible que cualquiera pueda utilizar esa información para mejorar diferentes sistemas.
  • Difícil seguimiento de las plataformas que se usan ya que crecen muy rápido: Es muy difícil para los usuarios de estas plataformas conocer todas las funciones y prestaciones que se les facilitan, ya que éstas crecen a gran velocidad y es difícil estar al día de todas las aquellas nuevas que van surgiendo y de las que nos podemos beneficiar.



¿QUE SE OPINA SOBRE ESTAS NUEVAS PLATAFORMAS Y EMPRESAS?

Según un artículo de EL PAÍS la población:
Y las empresas:


Las empresas tradicionales deben estar más abiertas al cambio e intentar adaptarse para sobrevivir con la llegada de nuevos modelos económicos.
Para ello los gobiernos deben actuar para regular la economía colaborativa en los distintos países y, de esta manera, que los ciudadanos puedan beneficiarse de usar este tipo de plataformas sin ocasionar daños colaterales a los sectores tradicionales.


LAS 5 BASES DE LA ECONOMÍA COMPARTIDA:


   La economía colaborativa se ha centrado en las 5 palancas de crecimiento exponencial, según recoge Pentagrowth:
  • Conexión: Como han hecho Spotify o Tinder conectando a usuarios que ya se conocen
    mediante la música o permitiendo que conozcas a gente que tiene una localización cercana.
  • Agregar: AirBnb ha sabido unificar en una sola web la posibilidad de alquilar una habitación o apartamento en la ciudad que quieras a un precio económico.
  • Empoderar: Kickstarter, la mayor plataforma del mundo para conseguir microfinanciación para iniciar cualquier tipo de proyecto, un magnífico ejemplo de lo que la economía colaborativa puede lograr con el esfuerzo de los individuos.
  • Instrumentar a los socios: Apple es el paradigma de este punto, dando a los clientes la posibilidad de elegir las canciones que querrían descargarse de su tienda iTunes por un precio bastante económico y cambiando el mercado de la música.
  • Compartir conocimiento: El mejor ejemplo es Wikipedia, la enciclopedia colaborativa por excelencia, que genera abundancia y logra eficiencia, pero uno de los aspectos más difíciles de contestar es ¿cómo valorar esta plataforma...? No siempre son aspectos positivos, cualquier persona puede poner datos o palabras fuera de lugar y por lo tanto tiene que estar regulado y controlado.


EMPRESAS QUE LO DIFUNDEN:


   Nos encontramos en un escenario donde las APPs de esta economía están en auge, como AirBnB, Uber o Bla Bla Car. Tendremos que ver cómo acaban convirtiendo estos modelos de negocio ya que las Normativas Europeas los empezarán a regular.

Estas plataformas son las llamadas plataformas colaborativas, en las cuales podrás encontrar todo tipo de servicios: desde intercambio de alojamiento (Couchsurfing), hasta compartir espacio laboral (Coworking), conseguir financiación mediante micromecenazgo (Crowfunding*) o alquilar espacios creativos por horas.

El crowdfunding* es una tendencia que está creciendo mucho en nuestro país actualmente, ya que a pesar de la crisis que estamos sufriendo, ayuda a pequeños emprendedores a sacar adelante sus proyectos, poniéndolos en contacto con personas que quieren invertir en nuevas ideas. 

    En San Francisco, dos estudiantes sin blanca pensaron entre 2007 y 2008 que podrían ganar algo de dinero ofreciendo a los visitantes un colchón en su casa. De esta idea nacería el gigante que hoy es Airbnb. Poco más tarde, la misma ciudad californiana asistiría al nacimiento de Uber. De la nada ha pasado a contar con más de 100 millones de usuarios. Desde entonces, que alguien te suba a casa un paquete de cigarrillos o contratar los servicios de un cuidador para los niños puede hacerse con un clic.
   Estos son las cinco empresas que impulsan este motor favorecedor del ahorro, es una gran parte activa e implicada en el proceso y generar feedback sobre tu experiencia en la plataforma utilizada:

1. UBER: La empresa ofrece un servicio de coches entre particulares para viajar en lugar de optar por los taxis. A través de su app para móviles puedes solicitar un vehículo y que te lleve a donde quieras. Si quieres ofertar el servicio, solamente tienes que registrarte. A día de hoy, en Estados Unidos ha iniciado un proyecto de comida a domicilio y la empresa ya está valorada en 51.000.000 millones de dólares.

2. AIRBNB: Es el ejemplo más característico de la economía colaborativa centrada en el alojamiento, más económico y flexible que con las alternativas turísticas de los hoteles. Actualmente, ofrece más de dos millones de alojamientos distribuidos en 191 países y sigue creciendo. Permite que alquiles la casa completa o habitaciones libres, además de establecer contacto con la cultura local. Su presencia en el mercado no ha dejado de crear polémicas. En todo caso, según cifras no oficiales, se estima que puede haber gestionado más de 20 millones de reservas desde su creación.

3. BLA BLA CAR: También centrada en la movilidad entre personas, esta popular plataforma colaborativa es utilizada por 2 millones de personas al mes en Europa. Blablacar se basa en el servicio de coche compartido, cuenta con 14 millones de usuarios y sirve para intermediar entre viajeros y conductores sin que entre ellos exista ningún ánimo de lucro más allá de cubrir los gastos de viaje.

4. VERKAMI: Esta web es una alternativa de éxito a los modelos tradicionales de financiación para artistas, creadores, diseñadores y colectivos. Se basa en la complicidad con el público, ofreciendo recompensas según su aportación económica. Los proyectos tienen una tasa de éxito superior al 70% y el micromecenazgo implica una nueva experiencia de consumo cultural, sin límites geográficos ni horarios.
5. EATHWITH: Es una Startup* explora el concepto de gastronomía colaborativa, ofreciendo una gran variedad de menús, creados por 500 anfitriones talentosos en más de 150 ciudades en todo el mundo. En su app puedes reservar una plaza y cenar a domicilio con cocineros autodidactas, o chefs de vanguardia, comer con ellos y disfrutar de historias compartidas y experiencias interesantes. Ya cuenta con 30.000 usuarios y ha crecido en un 60% en España durante el último año.


*Startup es una empresa de nueva creación que comercializa productos y/o servicios a través del uso intensivo de las TIC’s, con un modelo de negocio escalable el cual le permite un crecimiento rápido y sostenido en el tiempo. Este fuerte componente tecnológico les permite poder escalar su negocio de forma ágil y rápida, y con una necesidad de capital inferior a las empresas tradicionales.

   Por lo tanto, si hablamos de compartir, de darle un segundo uso a los producto;esto significa que adquirimos pocos productos nuevos. De alguna manera evitamos un poquito más el consumismo. Hay personas que piensan que esto se traduce a replantearse y hasta a afirmar si la economía colaborativa está contra el Marketing.


¿LA ECONOMÍA COMPARTIDA ESTÁ EN CONTRA DEL MARKETING?


   Esta visión sería demasiado simplista, porque hay que tener en cuenta que también este tipo de economía genera importantes sinergias entre las personas que la utilizan y facilita el consumo a personas que con rentas bajas igual no pueden adquirir un producto pero adquiriéndolo colaborativamente igual sí pueden realizar ese gasto.

   Los medios de comunicación se han hecho eco de este nuevo tipo de consumo pero sobre todo en las noticias con los casos de Uber y Blablacar, pero a parte de estas mediáticas empresas, podemos encontrar una tipología enorme, por ejemplo, de alojamiento de viajeros, trueque de comida, crowfunding, compras colectivas, huertos urbanos compartidos, bancos del tiempo*, artesanía, música colaborativa, educación...

Desde mi punto de vista no lo está. 

*Los bancos del tiempo:   

   Son una herramienta que se esta popularizando aunque todavía queda un largo camino. Lo puede formar cualquier grupo de personas, creando una alternativa económica social. En un Banco de Tiempo se intercambian habilidades entre los miembros sin utilizar dinero, únicamente se contabilizan las horas de servicio prestado y recibido.
   Os muestro una imágen con un gran ejemplo de lo que sería un banco del tiempo.

Además en España existen numerosos bancos:


Los bancos del tiempo cuentan con diversas herramientas:
Wiki Bdt:
La finalidad de esta Wiki es poner al alcance de todo el mundo la mayor cantidad de conocimientos posibles sobre los Bancos de Tiempo. Los contenidos se generan de manera colaborativa y a través de las distintas experiencias de los Bancos de Tiempo.

Foro / Grupo de debate:
Útil para compartir información y experiencias entre los Bancos de Tiempo, siendo un factor clave para acelerar el desarrollo y el mejor funcionamiento de los mismos. Accede desde

TimeOverflow:
Aplicación on-line de gestión de Bancos de Tiempo. Está especialmente diseñada por y para los Bancos de Tiempo que existen físicamente, su fin es potenciarlos gracias a Internet. La ADBdT ofrecer una instalación gratuita que se puede solicitar

Mapa Bdt: (imágen dearriba)
Herramienta que nos permite buscar el Banco de Tiempo más cercano. están reflejados todos los bancos de España.


EL CAPITALISMO DIGITAL:

  Veamos ahora el lado oscuro. Reinhard Loske, ex presidente de Bremen y ex-portavoz de Los Verdes, ahora en la Universidad de Herdecke, plantea las perversiones de la economía colaborativa. Hacer turismo en pisos compartidos o poner el piso propio “en alquiler” cuando no se está, mejora la cohesión del barrio, crea lazos sociales, etc. Apartamentos turísticos en que se alquilan, por días, desde gigantes digitales expulsa a la gente de los barrios, es una competencia desleal con hostales, albergues y hoteles y destruye a la larga el propio negocio turístico. Entre el blanco y negro hay grises.
   El hecho relevante es que surge un nuevo capitalismo digital que, bajo el nombre de la colaboración, sin trabajadores, sin hoteles, sin albergues, sin apartamentos o, si se quiere, sin taxis ni taxistas, se hacen no con una parte del pasteL sino con todo el pastel. Airbnb y los monstruos digitales globales han descubierto la varita mágica que permite crecer en Una economía virtual sin los limites materiales del viejo capitalismo.

   Hace pocos días que los patines eléctricos han vuelto a las calles de la capital. Pero en esta ocasión es el Consistorio el que decide el dónde, el cuánto y el cómo. Los patinetes son tan solo un ejemplo de cómo las plataformas digitales, que abarcan un número creciente de sectores, pueden cambiar el panorama de las sociedades del siglo XXI.
   Nadie duda ya de que el capitalismo digital ha llegado para quedarse. Y que revolucionará la organización del trabajo y el mundo empresarial. En 2015, Dimmons, el grupo de investigación de Internet de la Universitat Oberta de Catalunya, contabilizó 32 áreas digitales ya está presente. Dos años más tarde, esta cifra se duplicó. Ahora se ha vuelto a multiplicar. Todo apunta a que la tendencia continúa. Una vez asumida la importancia de la revolución, la gran tarea pendiente es cómo se regula.
   “Estamos ante una transformación tan profunda como la industrialización; e intentamos aplicar normas antiguas. Hay que pensar en algo nuevo. Es tan absurdo adaptar el modelo regulatorio feudal al capitalismo como aplicar el modelo actual a las plataformas”, asegura Juan José Montero, profesor de Derecho Administrativo de la UNED.
En la misma dirección apunta el economista José Moisés Martín Carretero. “Es muy difícil usar una regulación basada en el triángulo empresa-trabajador-cliente en una nueva realidad donde ya no existe esa relación.

   Las consecuencias para el mercado laboral, la dinámica empresarial y las relaciones sociales aún hoy son difíciles de controlar. De la dificultad de regular la nueva realidad digital es consciente el eurodiputado socialista Sergio Gutiérrez. Vicepresidente del Comité de Mercado Interior de la Eurocámara, se encuentra con el gran problema de una "doble velocidad" en las normas que salen de Bruselas:
“Hemos dado un paso de gigante en la construcción de un mercado único digital. Pero vamos con retraso en lo que afecta a las condiciones sociales y laborales de trabajadores y consumidores”.“Las administraciones tienen que ordenar la forma en la que estas empresas impactan en el espacio público”
   El conflicto entre VTC y taxistas ha incendiado recientemente las calles de Madrid y Barcelona, logrando en Cataluña una regulación que, según denuncian Uber y Cabify, ha supuesto su expulsión del mercado (UBER y Cabify usan la pérdida de 3000 empleos como argumento contra la regulación de los VTC publicada por el DOCG.). Tanto en esta guerra como la de Airbnb contra los hoteleros, la CNMC se ha significado al colocarse muy cerca del mundo digital. Su director de Promoción de la competencia, Joaquín López, defiende que este modelo ha traído eficiencia y que los controles que se establezcan no pueden ser a costa de las plataformas ni restringiendo la competencia. Y advierte de que la CNMC vigila para que esto no ocurra. El profesor Montero, por su parte, defiende que la regulación no tiene que llegar de golpe y que su ámbito debe ser internacional. “A nivel nacional no hay escala suficiente”, añade.
   Jaume Collboni proponía regular UBER y Airbnb al tiempo que aplaudía la sentencia sobre UBER: “las normas han de ser las mismas”… para todos

   Quizás es en el mercado laboral donde son más evidentes las huellas del cambio digital. Sobre todo en las plataformas que intermedian para ofrecer servicios. Estas facilitan el trabajo por proyectos y no por tiempos de trabajo. No es algo nuevo. Los cimientos ya existían de la mano de la subcontratación. Pero la sencillez para encargar proyectos o desmenuzar tareas supone una disrupción para la que las leyes actuales ofrecen pocas respuestas.

   Las caras visibles de este debate han sido los repartidores (riders) de Deliveroo, Glovo y similares. Pero estas plataformas son solo la punta del iceberg.

   Lo novedoso no está en las tareas, sino en cómo la plataforma cambia la organización del trabajo y cómo pone contra las cuerdas una regulación pensada para otro modelo de producción. Y en este punto la batalla se ha abierto para decidir si los que prestan sus servicios son asalariados o autónomos. Adrián Todolí, profesor de Derecho Laboral en la Universitat de Valencia, lo tiene claro:    “Es una relación laboral especial, pero son asalariados. Que los trabajadores puedan elegir horario es muy relevante, pero no determinante”.
   Todolí considera que abrir la puerta a que estos trabajadores sean autónomos conlleva el riesgo de pérdida de derechos.

   No comparte su opinión Moreno, que cree que son autónomos, o Martín Carretero, que aboga por un marco jurídico completamente nuevo. “Las plataformas no son proveedoras de servicios, sino intermediarios entre consumidores y proveedores. El poder de mercado es lo que define la fuerza de estas plataformas. Actúan casi como un monopolio frente al trabajador. Si un gigante de la nueva economía decide unilateralmente bajar las tarifas que paga, ¿qué capacidad de respuesta le queda a los trabajadores? Ninguna. Está totalmente desprotegido”, asegura el economista.

   El 70% de las personas que generan ingresos con estos servicios no tienen protección social y es un problema al que los sistemas de protección se tienen que enfrentar como un nuevo reto según aporta Luz Rodríguez, profesora de Derecho del Trabajo. Además ella cree que el debate del párrafo anterior no resuelve la precariedad en la que nadan estos trabajadores. “Ni los asalariados están en el cielo ni los autónomos en el infierno. Hay situaciones de vulnerabilidad en los dos ámbitos”, asegura.    Esta estudiosa del impacto de la digitalización en el trabajo defiende una postura que ahora ha hecho suya la OIT: crear un mínimo común en los derechos para todos los trabajadores, independientemente de que sean asalariados o autónomos.


   Según un artículo del periódico "LA VANGUARDIA:"
Los entusiastas ven que la economía colaborativa facturará 302 mil millones de dólares en 2025. Y se multiplicará por 20 en 10 años: ¿2035 será de 6040 mil millones de dólares.

La idea básica es que “bienes privados”, de uso “excluyente”, gracias a las redes sociales se transforman en “bienes comunes”, de uso compartido. Es la parte positiva. 

   La negativa es que la economía ha colonizado parte de “espacio público” y “bienes comunes” sustituyendo relaciones sociales por relaciones económicas. La pregunta seria ¿cómo revertir esa tendencia del último siglo que transforma “bienes comunes” en bienes privados”?

   Pensemos en termales romanas, baños públicos, etc., que ahora cada uno tiene en casa su bañera, etc. ¿Cómo fortalecer la cohesión social ampliando el espacio público? Los medios de comunicación, pero también la sanidad, la educación… tenían cierta autonomía de lo político y económico. Sn esa autonomía la democracia no funciona. La perversidad es cuando en la política se incluye estímulos, premios, etc., para satisfacer el “gen egoísta“. La economía digital se viste de economía colaborativa, del mismo modo que el diablo se viste de ángel para impulsar el consumo de masas careciendo de tiendas, productos, empleados. La fusión de economía clásica y informática transforma lo poco que queda de “ciudadano” en los “consumidores individualistas” en “algoritmos egoístas” vestido de “altruismo en interés propio”

Para algunos es un gran futuro y para otros es una opción que gusta poco.
   La ética ecológica se transmuta en nuevos negocios orientados al crecimiento sin los limites materiales gracias a la nueva dimensión digital.
   Hay una feroz competencia entre particulares con un oligopolio de girantes digitales. El resultado es un silencioso nuevo infierno de dumping social. El capitalismo digital no quiere saber nada del estado de bienestar, promueve una des-solidaridad global. Hoteles cada vez más baratos, vuelos más baratos, taxis más baratos… permite explotar un turismo que es una válvula de escape. Ello con un barniz ecológico: ahora el hiperconsumismo tendrá, como las bolsas de plástico, más de un uso. No tiene nada de sostenible, ni social -señala Harald Welzer.

Un claro ejemplo esAmazon:
Amazon no vende sólo libros. Puede vender pescado. Las pescaderías del barrio podrá tener más clientes, gracias a Amazon, a cambio de una parte de las ventas. ¿Alguien perderá clientes? Y ese alguien dejara de comprarle. La pescadera que una parte de sus ventas se las lleva Amazon dejara de poder compra a sus clientes que,a su vez,comprarán menos.¿Cómo debería ser una economía colaborativa? Un barrio necesita aplicaciones de proximidad que evite. Establecer economías basadas en la mutua confianza como sucede con el SARDEX. Cuando el crédito dejó de circular, tras la crisis de 2008, no de podría comprar a crédito, ni invertir a crédito… Antes una parte del dinero salia del ciclo económico local. Crearon una moneda digital basada en la confianza.

   ¿Que ocurriría si la esfera social quedara atrapada por las redes sociales dominadas por gigantes digitales? Los hombres estarán obligados a unirse su naturaleza a esas redes, muy inteligentes, pero crueles; teniendo pensamiento que son irreales. Es la imagen, quizá, aterradora de un insecto en la red de una araña, grande y codiciosa, pero que ni siquiera intenta liberarse, en vano, da ella. Piensa que esa red es la realidad. Los monopolios globales digitales tienen una tendencia totalitaria. Ya son la realidad económica por ahora.
   ¿Y si la red y distribución se separan? Se llama neutralidad de la red que favorecería la entrada de pequeños y la libre competencia. En noviembre de 2014 el Parlamento Europeo reclamó esa separación para Google: dividir el buscador y el motor. En 2015 competencia vio abuso de poder del mercado por Google. El agosto pasado le cayeron las sanciones de 4000 millones de euros.
Hay una guerra más importante que estas sanciones. El conflicto entre el taxis y UBER es la cara más ingenua de un serio problema. La alegría con la que nos desenvolvemos en las redes sociales de internet, esa oculta tupida red que pone en riesgo la libertad, es algo que nos advirtió Snowden.

   Las app han supuesto un desafío a todo el corsé regulador de los estados. Los problemas de convivencia que genera entre los vecinos un uso masivo de Airbnb; La falta de seguridad de las app de compraventa; o la rara avis que supone para la legislación del transporte por carretera una plataforma como Blablacar.
Las costuras del armazón legal se resienten ante la nueva economía a la que poco a poco se le comienza a dar forma.



¿QUE RECIBE HACIENDA DE LAS TRANSACCIONES STARTUPS?


   La cuestión principal es: ¿Quien comparte es empresario o particular? Quien ofrece regularmente su vivienda en el portal Airbnb en realidad no es un arrendador sino un ‘hotelero’, igual que quien traslada habitualmente a particulares captados por la aplicación Uber en su coche privado no es un conductor cualquiera sino un ‘taxista’. Por tanto, ¿no sería necesaria una licencia hotelera con todo lo que implica (medidas contraincendios, libro de reclamaciones, registro de huéspedes,..) en el caso del ‘hotelero’, y una licencia de transporte (con seguro de accidentes con cobertura total, carnet de conducir clase BTP,..) en el caso del ‘taxista’? 
   Al margen de este dilema empresario/particular...

   En el caso de un alquiler a través de Airbnb, el intermediario declara sus beneficios en EEUU (mientras no traslade su sede a un paraíso fiscal) a pesar de que el servicio es prestado fuera de EEUU, mientras la declaración del alquiler por parte del propietario de la vivienda en muchos casos no se efectúa al contemplarse como una fuente de ingresos adicional que, además, es muy difícil de controlar por el fisco. Es decir, que la economía compartida se podría convertir, en el peor de los casos, en un mercado de billones de euros de facturación que para todos los implicados podría funcionar según el principio «bruto es igual a neto», con la consiguiente pérdida de capacidad recaudatoria de los Estados y, con ello, afectando de forma directa al Estado de Bienestar.

   En este caso, el sector turístico que suele ser propicio a ser exprimido (lo más posible) por el sistema, de lo cual resultaría el siguiente círculo vicioso: cuanto más suban los impuestos con el fin de aumentar la recaudación, más actividad económica se podría estar trasvasando hacia el consumo colaborativo que no declara al fisco y, por tanto, menos se recaudaría.


IMPLICACIÓN LABORAL Y SOCIOLÓGICA: 


   Para Evgeny Mozorov, investigador de las implicaciones sociológicas de nuevas tecnologías, «la economía compartida refuerza los peores excesos del sistema económico vigente», pues «entierra los derechos de los trabajadores y los convierte en empresarios autónomos localizables las 24h y que tienen que pensar como marcas».  Este fenómeno del «empresario de sí mismo» que caracteriza al emprendedor de la economía compartida se podría considerar como parte de una macro-tendencia laboral que Javier Cuartas (analista económico) describe una economía con síntomas como el crecimiento de los falsos autónomos (más eventualidad y más contrataciones a tiempo parcial), la externalización progresiva de tareas y funciones (outsourcing), el autoempleo, el trabajo freelance sin lealtad a una sola empresa y el denominado fenómeno gig* . Y tal como advierte Cuartas, «estas transformaciones no se ceñirán al estricto ámbito laboral» y conllevarán alteraciones sociológicas en ámbitos como las relaciones sociales, las pautas de convivencia o la estructura de las familias. ¿Se podrá adaptar la sociedad a estos cambios?

   *Fenómeno gig: Aumento progresivo de personas que se convierten en «empresarios de sí mismos» a la búsqueda de oportunidades, que casi siempre son ocupaciones ocasionales.

   Los defensores de la legalización de los modelos de economía compartida hablan de que «no se puede poner puertas al campo». A estas alturas ya todos los actores económicos coinciden en que este fenómeno no puede ser ignorado y que, efectivamente, no se le puede poner puertas, pero que sí se debería evitar que ese «campo sin puertas» crezca de una forma absolutamente descontrolada al lado de la otra parte reglada del campo que crece sometida a una estricta normativa. El pedir la regulación de la parte en «crecimiento salvaje» no es ir en contra de los principios de la economía de libre mercado; simplemente es pretender que las mismas reglas valgan para todos los actores, pues «libre mercado» no quiere decir que «todo vale», y mucho menos cuando el crecimiento desregulado de la economía compartida puede encerrar impredecibles consecuencias negativas para el mantenimiento del Estado de Bienestar.


El trueque ha llegado a Internet bajo el nombre de sharing economy.


SU IMPACTO EN ESPAÑA:


   El consumo de colaboración puede ser bueno para la economía”, puesto que “ofrece muchos beneficios económicos, ambientales y sociales”
Os muetsro en este gráfico el número de proyectos de economía colaborativa que se haya en España.


                                                   En cuanto a apartamentos:
   En este se muestra como el número de alojamiento turístico adquirido por plataformas web es muy superior al de los alojamientos reglados en todas las ciudades analizadas, pero en mucha mayor medida en Barcelona y Madrid. Ernst & Young señala también que la presencia de apartamentos vacacionales en los barrios hace que éstos se encarezcan y se acaben marchando sus residentes.

   Exceltur considera que parte de esta oferta pertenece a la economía sumergida y que tiene tratamientos fiscales no contributivos. Se estima que las rentas pueden ascender a 2.054 millones de euros anuales y que se está produciendo un fraude cercano a los 432 millones de euros anuales, ya que si declarasen el IVA, se podrían añadir 367 millones de euros anuales. Como muchas otras organizaciones, Exceltur también arremete contra la falta de seguridad y de garantías de higiene y salud, y en general, la falta de regulación y protección de derechos básicos del consumidor. Considera que la no existencia de regulación y de tributación la convierte en competencia desleal. Entre las propuestas para mejorar el funcionamiento de la economía colaborativa en nuestro país:

  • Imponer un 10% de IVA a esta actividad 
  • Controlar que se pagan los impuestos sobre la renta.
  • Exigir la identificación de los clientes para notificárselo a la policía y que las viviendas ofertadas establezcan garantías de seguridad al turista, como planes de emergencias, seguro de responsabilidad civil, alumbrado de emergencia, extintores, medidos de desinfección y similares.
   Para las entidades locales se solicita también que cuenten con una licencia de actividad económica y que fijen unas zonas restringidas en que se puedan prestar los servicios de alojamiento turístico.


                                                   Si hablamos de automóviles: 
   El sector automotriz representa en España entre el 6 y el 10% del PIB, en países como México, Brasil o Corea del Sur representa mucho más:

   En el caso español y teniendo sólo en cuenta el sector automotriz, estaríamos hablando de reducir, en el caso de desarrollar todo su potencial, es decir, que prestáramos todos los servicios que prestan los vehículos privados con vehículos compartidos, entre un 8 y un 5% del PIB. Es un impacto de una magnitud considerable.
 
   Sin embargo, el efecto potencial de la economía colaborativa no se detiene aquí, abarca un gran número de sectores. Según Mayo Fuster Morell en Cooperativismo de plataforma. Desafiando la economía colaborativa corporativa:
El mapa de la producción colaborativa del proyecto "P2Pvalue" apunta hacia al menos 33 áreas de actividad y hace referencia a 1.300 casos presentes en Cataluña.

   Son muchas áreas, pero los que están interesados en ganar dinero en este nuevo campo ven un futuro prometedor. Aparte de tursismo, transporte, compraventa e inversión financiera.
  Esto se podría ampliar al intercambio o préstamo de bienes, la educación, el arte y las tareas o servicios. 
   Los servicios en España representan el 75% de la economía, si bien restringiéndolo un poco al concepto de “tareas” la tarta se reduce a un considerable 25% del PIB.


   Concluyendo, la economía colaborativa no ha hecho más que dar sus primeros pasos en España, todavía falta que se generalice, creo que las autoridades legislativas tienen que permitir que siga creciendo y no impongan sanciones o prohibiciones a estas empresas que en la mayoría de casos sólo quieren empoderar al consumidor final. Siempre y cuando sean legales y transparentes.
   Al fin y al cabo es nuestro futuro, aunque con el paso del tiempo, el desarrollo de la industria y las economías, y el dinero como mecanismo oficial de intercambio,el trueque se fue dejando de lado; desplazándolo desde una relación entre personas a una relación persona y empresa. 

   El desarrollo de la industria permitió popularizar la producción de los bienes reemplazando el intercambio tradicional. Recientemente, ante el surgimiento de las nuevas tecnologías, el Internet, las redes sociales y las aplicaciones, surge la idea de promover empresas y modelos de negocio que permiten y facilitan la colaboración entre consumidores.

   El Internet permitió que usuarios encontraran lo que buscan directamente con alguien que busca lo contrario, esta situación permitió que surgieran servicios en la red que permiten a las personas compartir desde automóviles hasta alojamiento. No tiene nada de malo si este sistema se utiliza correctamente.
   Actualmente, España está pasando de la denominada destrucción creativa, que se produjo a raíz de la Depresión de 1929, a un nuevo modelo de mercado basado en la discontinuidad, en la cual las empresas deben adoptar una nueva forma, nuevos negocios, normas que puedan ser cambiantes y flexibles, evitar mercados débiles, adelantarse a los cambios del mercado y adoptar un pensamiento innovador.

   Existen varias asociaciones o movimientos que informan y promueven la economía colaborativa. Los principales movimientos, son “Ouishare”, que desempeña su actividad por todo el mundo, y “Sharing España” que centra su labor en nuestro país. Estos movimientos tratan de resolver los desafíos a los que se enfrentan las plataformas de economía colaborativa en los diferentes países y ayudarles a que puedan acceder a los recursos y oportunidades que necesitan para prosperar.

martes, 5 de marzo de 2019

El Decrecimiento



   En este tercer trimestre, estamos tratando los problemas socioeconómicos más preocupantes. He elaborado una imagen interactiva en la que recopilo los problemas medioambientales más importantes, en los cuales debemos actuar cuanto antes.



   Ante estos problemas es necesario adaptar soluciones urgentes, muy urgentes y eficaces.
La solución definitiva es algo muy subjetivo que depende del grado del conocimiento que se tenga de este tema, de los valores de una persona, de las prioridades, dela conciencia que se tenga, del juicio, de la mentalidad política, incluso de la manera de verlo.


¿Por qué debemos establecer soluciones?

El crecimiento cero y el decrecimiento: 
Para los autores del Club de Roma, la idea va más allá del crecimiento cero y está anticipando las propuestas del decrecimiento. Su análisis planteó, la necesidad de crear un cambio de orientación que dice:
Creemos que la toma de conciencia de las limitaciones físicas del medio ambiente mundial y las trágicas consecuencias de una explotación irracional de los recursos, es necesaria para que emerjan nuevos modos de pensar que conducirán a una revisión fundamental, a la vez del comportamiento de los hombres, y dela estructura de la sociedad actual en su conjunto.
   Esto es lo que llamamos la descolonización de los imaginarios. El presidente de la Comisión Europea, Sico Mansholt, intentó llevar por este camino a Europa.
En bruselas terminaron por aceptar que el crecimiento fuera "más humano y equilibrado."
   Sin embargo, para los países cuya huella ecológica representa de 3-10 planetas (Europa, Estados Unidos) , el crecimiento cero no es suficiente.
El objetivo no es reggatear un punto o dos más o menos del PIB, sino que se trata de romper con la religión del crecimiento y de la economía.
   Pero nuestra sociedad es la de consumo, las actividades destruyen el planeta. Actuamos pensando en nosotros mismos, buscando la mayor comodidad, rápidez, mínimo esfuerzo.
   Es cierto que hemos aumentando nuestra calidad de vida, pero quizá en exceso...
   Estamos excluyendo las consecuencias que está sufriendo el plantea por nuestra culpa. Nos estamos cargando el planeta, le estamos destruyendo acción a acción.
   Si no cambiamos la metodología de producción industrial, de nuestra forma de consumo... Quizá nos arrepentiremos más tarde, o incluso demasiado tarde.  (consumimos como si nos sobraran los recursos, como si fueran infinitos, como si no hubiéramos modificado nada en la sociedad)
   Mientras los países más desarrollados son los que mayor huella ecológica tienen, los países y territorios que sufren constantes hambrunas, catástrofes naturales y guerras son los que menos contribuyen a agravar la huella.
   Actuamos como si tuviéramos planetas infinitos, como si una vez que hemos aniquilado nuestra propia vida, pudiéramos habitar en otro, para seguir creciendo y destruir otro, y así sucesivamente.
   Al ritmo que consumimos, ¿te haces una idea de los planetas que necesitaríamos tan sólo por seguir creciendo?  Hasta la fecha de hoy, según el informe Planeta Vivo WWF, vivimos como si tuviésemos 1,7 planetas Tierra a nuestra disposición. Para el año 2030 se prevé que esa necesidad aumentará a dos planetas enteros.
   Es un tema que nos debería de preocupar a todos y cada uno de los habitantes de la tierra. Juntos podemos parar de crecer, crecemos sin parar, debemos cambiar hasta la obtención de energías, necesitamos procesos limpios, cuidadosos y respetuosos en el medio ambiente.

Por lo tanto, si el consumo es más rápido que la regeneración de los recursos utilizados se podría desembocar en pocos años en el agotamiento del Planeta.
   Tiene que ser un cambio muy notable para compensar todo lo que la tecnología, y por tanto, nosotros, hemos empeorado a nivel ecológico.
   Las solución más populares es La Economía Circular
Puede que ya sea demasiado tarde como para quedarnos en simplemente reciclar o reutilizar.
   Otra de ellas es la propuesta sostenible de Gunter Pauli: La Economía Azul
¿Has oído hablar de ella?


LA ECONOMÍA AZUL:
   Propone copiar a la naturaleza para lograr ser más eficiencia. Un centenar de proyectos empresariales que abarcan diversos sectores de la economía demuestran que es posible un modelo empresarial sostenible y muy competitivo con beneficios medioambientales, financieros y sociales.Ya hemos generado suficientes residuos, ¿no crees?
Es hora de dejar de crecer...





   La economía azul sigue consumiendo, aunque con menos residuos.
Sin embargo, ya hemos generado suficientes residuos, ¿no crees?

   Es hora de dejar de crecer... Creo que la solución más efectiva sería parar de hacerlo, o cómo mínimo disminuir el ritmo considerablemente.
Para ello ha surgido El Decrecimiento



INICIOS DEL DECRECIMIENTO:

   El Decrecimiento es una gestión económica y una sociedad en las que el objetivo a alcanzar es el bienestar de todos y todas, respetando el fundamento ecológico de la vida. Es necesario no sólo un cambio fundamental de nuestro estilo de vida, sino también una transformación cultural integral.
Tras más de 20 años de crecimiento económico extraordinario, a finales de los años 60, empieza a surgir en la sociedad lo que sería una conciencia ecológica global que cuestiona la sociedad de consumo. En 1968, salieron a la luz unas protestas sociales, siendo así los primeros movimientos ecologistas que también llevaron a una nueva idea política, inclinada al cambio, a la acción.
   Ese mismo año una treintena de científicos y economistas de todo el mundo se reunieron en Roma para analizar el impacto de las actividades humanas en la biosfera. Nació así el Club de Roma.  

   Un año más tarde el profesor del Instituto Tecnológico de Massachussets, Dennis Meadows,
inicia una investigación global sobre el futuro del planeta. Meadows reúne a un equipo de 17 investigadores que, utilizando un modelo de dinámica desarrollado con simuladores para llevar a cabo dicho estudio. Los resultados se publican en el histórico informe "Los Límites del Crecimiento".

 
    Su conclusión principal fue que en cien años se alcanzarían los límites absolutos de crecimiento de mantenerse los incrementos de población, industrialización, contaminación, producción de alimentos y explotación de los recursos naturales que había en ese momento.

   Aunque recibió críticas por parte de los economistas ortodoxos, este informe es el fundamento de los movimientos ecologistas, agregando el tema de los límites del crecimiento en el debate político.
Tabién nació la Economía ecológica, con dos postulados. 
  •    Por un lado, el matemático y economista Nicholas Georgescu-Roegen funda la bioeconomía, una disciplina que asocia las leyes físicas de la termodinámica a la actividad económica. Pensemos por ejemplo en la combustión de un pedazo de carbón: la energía liberada se transformará en calor, que aprovecharemos para calentarnos (y luego en humo y en cenizas.) Aunque la energía total del sistema se conserve en estos tres componentes, tras la combustión habrá aumentado la entropía del sistema, es decir, habrá disminuido para siempre la energía disponible en él.  Quemar un trozo de carbón cambia un recurso natural de baja entropía por un residuo de alta entropía, mucho menos capaz de realizar un trabajo. Georgescu-Roegen determinó que el crecimiento industrial no se integra en la economía de la naturaleza, sino que sobrepasa los límites de la biosfera a escala temporal humana, constatando los límites físicos y económicos del progreso técnico. 
   El tiempo le ha dado la razón, aunque algunos economistas no estén de acuerdo, apoyándose con frecuencia en el segundo enfoque de la visión ecológica de la economía.
  •    Este sería el enfoque del ecologista Howard Thomas Odum, uno de los padres de la eco-tecnología. Para Odum, Georgescu-Roegen se equivocaba, ya que el sol asegura el reciclaje total de la materia al cabo de miles de años, de modo que basta con utilizar mejor los ecosistemas para seguir creciendo todavía un cierto tiempo. Kenneth Ewart Boulding también estaba de este lado, él se basaba en la idea del reciclaje ilimitado, estimando que el aumento de entropía del proceso económico se puede retrasar mediante el uso de las energías renovables, la nuclear y el progreso técnico en la producción, el almacenaje y la distribución.
   Por tanto: Surgen los primeros objetores de crecimiento, que ven en la teoría de Georgescu-Roegen la base científica de su crítica al crecimiento económico, adoptándolo como padre fundador del futuro movimiento del decrecimiento.
   Por otro lado, encontramos a un ecologismo tecnocrático y conciliador con el capitalismo, que confía en que la transición a las energías renovables, la eficiencia energética y las soluciones tecnológicas bastarán para no agotar los recursos naturales.

   Sin embargo, será el segundo enfoque el que, gracias a su capacidad de organización en partidos políticos y en poderosas organizaciones de defensa de la naturaleza, abandere la causa ecologista, que triunfará especialmente en los años noventa bajo el concepto de desarrollo sostenible. De esta forma es como los partidarios del decrecimiento, desorganizados y sin la ambición política necesaria, caerían durante más de 25 años en el "olvido".  

   Es el desarrollo sostenible, el green business, el capitalismo pintado de verde, el que se hace hegemónico en el final del siglo XX.




SEGUNDA ETAPA DEL DECRECIMIENTO

   Hoy en día se tiende a renacer el Decrecimiento. Los partidarios han aprendido a organizarse y a transmitir sus ideas claramente. Quiero decir, a cohesionar una corriente de pensamiento social, política, económica y filosófica, que cobra cada vez mayor sentido y actualidad en esta situación de crisis económica y ecológica global.
   Por tanto, si tuviéramos que situar esta segunda etapa del movimiento decrecentista lo haríamos en febrero de 2002, en Francia. Es cuando se publica en la revista francesa "S!LENCE" un número especial sobre el decrecimiento, y el día 23 comienza un coloquio fundador que tiene lugar en el Palacio de la UNESCO de París. En este coloquio se abordan los diferentes aspectos del desarrollo y se crea la red de Objetores de Crecimiento para el Post-Desarrollo. Nace oficialmente el movimiento que hoy conocemos como decrecimiento.




LA SOCIEDAD Y EL DECRECIMIENTO


A nivel Microeconómico:
   Los publicistas saben que las personas felices son pésimos consumidores. Es decir, consumen poco. Tomando el contrapié de esta afirmación, la sociedad del decrecimiento se propone llevar a la humanidad por medio de la autolimitación a la hora de comprar peoductos, hacia una mayor felicidad y experimentar la abundancia frugal.        Esto significa que experimentaremos la moderación.

   La pobreza reside de hecho, en una pérdida de la autonomía y adicción al consumismo. "Ser dependiente es ser pobres, ser independientes significa aceptar no enriquecerse."
 El actual aumento del uso de los recursos parece incrementar los costes ambientales naturales más rápidamente que los beneficios , lo que nos hace más pobres y no ricos.
Somos una sociedad de abundancia basada en la que Ivan Illich llamaba la Subsistencia Moderna.
   De hecho, el decrecimiento intenta vincularse a esta concepción del socialismo. La abundancia frugal pretende salir de la sociedad de consumo.    Sin embargo, en el contexto actual dedepresión represiva, conlleva a un objetivo a corto plazo frente a las ideas keynesianas o neoliberales.  

A nivel macroeconómico:
   Somos una sociedad de abundancia basada en la que Ivan Illich llamaba la Subsistencia Moderna.
   De hecho, el decrecimiento intenta vincularse a esta concepción del socialismo. La abundancia frugal pretende salir de la sociedad de consumo. Sin embargo, en el contexto actual dedepresión represiva, conlleva a un objetivo a corto plazo frente a las ideas keynesianas o neoliberales.  
   Según el libro "La sociedad de la abundancia frugal" de Serge Latouche, hoy en día los impuestos ya no se utilizan para financiar el funcionamineto del Estado; sino que sirve para "engordar" z los bancos, los fondos de pensiones, empresas aseguradoras, fondos especulativos etc...
   Y cuando el crecimiento "no existe" en una sociedad de crecimiento sin crecimiento (más o menos como está ahora), el estado tiene las manos atadas, esto quiere decir que depende de sus acreedores, Los mercados financieros imponen una política de austeridad drástica salarial, de destrucción de los servicios públicos y de la privatización. Ésto provoca que se corrija el riesgo de deflación, evitando entrar en un círculo vicioso de la depresión en espiral. Y, precisamente para evitar esto, se debe salir de la sociedad de crecimiento y construir una de decrecimiento.


¿Por qué no se puede dejar en manos de los políticos?


El economista Herman Daley, discípulo de Nicholas Gerogescu-Roegen intentó modelar en 1980 una economía sin crecimiento pero incluyendo un desarrollo revisado y corregido. Llamado "Desarrollo Sostenible" 
Hoy en día esta expresión se utiliza como un sinónimo de "Crecimiento sostenible". Éste concepto conducirá a los responsables políticos en materia de medio ambiente y desarrollo de un callejón sin salida. 
No se puede crecer indefinidamente y las políticas basadas en el crecimiento sostenible no son realistas , y son incluso peligrosas.
Herman Daly dice que el desarrollo sostenible es igual que un crecimiento cero. Y bueno, cada día se nota el impacto tan negativo de la economía en el ecosistema lo que demuestra que incluso el ritmo actual no puede durar mucho más tiempo.

EL DECRECIMIENTO:

   El decrecimiento, por lo tanto, es una corriente de pensamiento que preconiza la disminución regular y controlada de la producción, con la finalidad de establecer una nueva relación de equilibrio entre los seres humanos y la naturaleza.

   LOS DEBATES PÚBLICOS SOBRE LA RELACIÓN ENTRE DECRECIMIENTO Y DESARROLLO SOSTENIBLE: 
   Existe una postura que dice que no debe relacionarse la teoría del decrecimiento con el concepto de desarrollo sostenible puesto que, dadas las limitaciones de los recursos de la Tierra, sería insostenible que todas las naciones del mundo trataran de alcanzar el nivel de consumo occidental. En cuanto a equidad...  Se calcula que actualmente el 20% de la población del planeta acapara el 85% de los recursos naturales.
   Los decrecentistas, por lo tanto, parten de la convicción de que no se trata de incrementar hasta homogeneizar el nivel de consumo de los distintos países, sino de aplicar criterios de frugalidad y reducción de la producción y el procesamiento de los recursos. 
   En cuanto no consideramos necesaria esta relación, la necesidad de denunciar la impostura del desarrollo sostenible es históricamente el origen del movimiento del decrecimiento.

   El economista francés, antes mencionado, Serge Latouche, definió los siguientes criterios básicos de la teoría del decrecimiento: Establece "El círculo virtuoso de las ocho erres": 
   Así que están en contra de la obsolescencia programada, la vida tan limitada de los productos, hace que nuevos productos estén en demanda constantemente. Por lo tanto consumimos más en menos tiempo.

   Puede resumirse el decrecimiento como “vivir mejor con menos”, pero los detractores de la teoría argumentan que el crecimiento económico genera empleo, mejora la educación y la salud pública y proporciona, en definitiva, mejor calidad de vida.
Un ejemplo es Corea del Norte.
   En Corea del Norte, en cuanto a estilo de vida, es un país muy tradicional, viven como exactamente hace unos 40 años.
   No tienen la necesidad de cambiar todo el tiempo de ropa según las temporadas (su vestimenta tradicional es de buena factura y cmple bien su propósito), o cambiar los electrodomésticos frecuentemente. Poseen no más que los coches necesarios, ya que los habitantes encuentran otros medios de transportes.
  A pesar de todo, las personas tienen sus necesidades básicas bien cubiertas, y mejor aún, no consumen más recursos de los que necesitan, ni siquiera la luz en la noche.
   ¿Acaso somos nosotros, más felices que ellos por nuestro estilo de vida?


   El origen de este movimiento da lugar a más movimientos, también existen asociaciones que lo emprenden y divulgan. Un gran ejemplo es la rede que existe en Galicia:

Rede de Decrecemento Eo-Navia I Galiza I O Bierzo
   Esta rede acaba de poner en marcha el I Congreso de Decrecimento en el que podrá participar cualquier persona que así lo desee. Se intenta caminar hacia otro modelo social con otros valores, donde los problemas se resuelvan con cooperación y ayuda mútua y no con individualismo. Según los documentos base del Congreso da Rede, las personas tienen que cambiar su escala de valores y poner en el centro de las relaciones las necesidades para el mantenimiento, dejando de lado los aspectos materiales innecesarios, que además están poniendo en peligro la supervivencia de la humanidad.
   Según la Rede, las injusticias norte-sur, el sometimiento de las mujeres por el modelo hetero-patriarcal, el cambio climático, la crisis energética mundial, la superpoblación del planeta, o el desempleo, el hambre, la extinción masiva de ecosistemas y especies, y otros muchos problemas no tienen solución con la mentalidad crecentista nacida con la revolución industrial. Es preciso aceptar los límites físicos del planeta y ajustar las actividades y modo de vida a esta realidad.
   Pretenden dotar a la bio-rexión conformada por la sociedad gallega y los territorios limítrofes del Eo-Navia y O Bierzo de una organización no partidaria que divulgue y defienda la teoría del decrecimiento.

Los movimientos ecologistas Europeos:
   Una característica de los movimientos ecologistas en Europa es su gran variedad ideológica, lo cual se considera como una de sus fortalezas, aunque es algo subjetivo, pues podría ser una de las sensibilidad maltusiana, que asume que los recursos naturales, como por ejemplo, los recursos energéticos, son fijos, constantes y limitados, concluyendo con ello que el crecimiento económico es intrínsecamente negativo, pues consume unos recursos limitados que se irán agotando con el tiempo, creando una crisis global.
debilidades. Un número considerable de ellos muestra una
Estos movimientos han sido muy influenciados por Paul Ehrlich, el fundador del ecologismo conservador.

¿QUÉ ES Y QUÉ NO ES EL DECRECIMIENTO?

¿El decrecimiento es tecnofobo?
   Sergio Latouche no pretende regresar a la época de las cabernas, sino más bien en reedescubrir la satisfacción en los productos que ya existen, o en los bienes necesarios.
   Si implicaría quizás que fuésemos como la gente hace 40 años. Acostumbrada a que su tecnología aguante tres décadas, como el caso de Corea del Norte que expliqué anteriormente.

   Los propios medios de comunicación difunden la idea de que el decrecimiento está contrala ciencia, por tanto es "tecnofobo"
Gandhi muestra que cada progreso alcanzado implica una agravación de las condiciones de vida, y que la civilización occidental deja de lado la moralidad y la religión, y que crea nuevas necesidades relacionadas con el dinero imposibles de satisfacer y que aumenta por lo tanto las desigualdades. Ghandi fue un gran  precursor del crecimiento y dijo: "Yo no soy antimáquina, sino contra el frenesí por la máquina"
Es posible y deseable que se desarrollen técnicas como en la ecología. Es decir, una curiosidad desinteresada por aprender, y no dominada por la voluntad  de explotar y socavar la naturaleza.
La fe ciega en la ciencia y la tecnología  hace olvidar que los problemas son generados por un sistema social que la técnica no puede resolver.


¿El decrecimiento es machista?
El capitalismo, la economía y la ilusión del crecimiento infinito son patricentrados, falocráticos, sexistas y francamente machistas, tal y como lo han demostrado Erich Fromm, Wilhelm Reich y muchos otros.
El que cultiva patatas en su huerto sí que contribuye al PIB de un país, y no la que las cuece en su cocina. La producción de valor, observa Anselm Jappe, está asociada a "valores" varoniles; mientras que las actividades no comerciales se asocian a "valores" femeninos. Según la feminista Roswitha Scholz.
De momento, la última palabra la tiene Jean-Paul Besset:
"No es el odio al progreso el que hay que incentivar, como lo hicieron todas las corrientes reaccionarias de la historia, sino su crítica intransigente."
El decrecimiento pide un cambio ético al pensamiento de la sociedad moderna de la preocupación por uno mismo. Pues este cambio requiere conciliar las necesidades de cada uno con las de los demás,equilibrando la competencia con la cooperación.



¿El decrecimiento lleva al desempleo?
Desde el fin del boom después de la guerra, el desempleo se volvió la pesadilla de las sociedades industriales y el crecimiento lento no basta para frenarlo.
Disminuir las horas de trabajo de todos los empleados es necesario para salir de esta sociedad "productivista" a su mismo tiempo, garantiza un trabajo satisfactorio con vistas a la reducción necesaria de 2/3 del consumo de los recursos naturales para Francia por ejemplo. Para que esto sea eficiente es masiva la reducción del periodo de trabajo. El fracaso de las 35 horas en Francia, a pesar del hecho más que demostrado de la creación de empleo , muestra hasta que punto es compatible esta medida con el sistema capitalista dominante.
Cuestionar la centralidad del trabajo en nuestra sociedad equivale a minar las bases de la economía del crecimiento.
El sector agrícola en particular, es preocupante la situación. Se tienen que crear empleos pero sin aumentar la producción; pues la productividad artificial se adquiere mayoritariamente a través de tecnologías que degraden el medioambiente.
Según un estudio realizado por la Federación Nacional de los agricultores orgánicos, se podrían crear más de 90,000 puestos de trabajo en Francia. Pasaríamos del 2% actual de tasa de la agricultura ecológica al 9%, como en Austria.
Otro tema a tocar es el petróleo. El fin del petróleo barato debería crear muchos empleos. La energía fósil reina en la maquinaria, facilitando la sustitución del capital al trabajo.
El resultado de esta desindutrialización, da a ver que se puede producir de otra manera.
Por lo tanto:
  1. Disminución de la productividad teórica general 
  2. Reubicación de actividades y el fin de la explotación del sur. 
  3. Creación de empleos con contenido ecológico en todas las industrias.
  4. Cambio de estilo de vida y eliminación de necesidades inútiles.
Cambiando de vida se resolverá el problema de desempleo, mientras que centrándonos en el desempleo únicamente, sin reflexión sobre su naturaleza; corremos el riesgo de no cambiar nunca de sociedad, hasta el colapso final.


El ecosocialismo es decrecimiento:
Salir del desarrollo de la economía y del crecimiento no implica renunciar a las constituciones,sino mas bien reimplantarlas a partir de otra lógica distinta.
La salida de la economía significa renunciar al concepto de la ciencia económica como disciplina independiente y formalizada. Por lo tanto el decrecimiento se puede considerar un ecosiocialismo, si como socialismo entendemos,lo que definió André Gorz:
"La respuesta positiva a la desintegración de los lazos sociales bajo el efecto de las relaciones comerciales y de la competencia, , características del capitalismo."


¿El decrecimiento es de izquierdas o de derechas?
El decrecimiento es un proyecto político de izquierda. Para la mayoría de los objetores del crecimiento es una clara evidencia. Aunque también existe  una versión de derechas...
Este proyecto esta basado en una crítica radical del liberalismo, pues cuestiona el capitalismo desde la más estricta ortodoxia marxista.
Según la politóloga Marie-Dominique Perrot:


¿Hasta que punto, concretamente, es necesario reducir nuestro consumo de los recursos naturales?
¿Por qué no reclamar el "progreso" de la belleza de ciudades y paisajes, o el "progreso" de la pureza de los acuíferos que nos abastecen, de la transparencia de los ríos y la salud de los océanos?
Por qué no exigir una mejora del aire que respiramos y el sabor de los alimentos que comemos...
Muchos perfeccionamientos siguen siendo necesarios para luchar contra la invasión del ruido, para preservar la fauna y la flora,para aumentar nuestras zonas verdes. Para salvar el patrimonio natural y cultural de la humanidad, sin olvidar los avances de la democracia.

Es posible que la gente, como seres influenciables que somos, nos dejemos manipular demasiado por los medios de comunicación, la publicidad, la propaganda... pero sobre todo, intoxicados por nuestro consumo excesivo, nos neguemos a seguir el camino que este libro bien titulado, La sociedad de la abundancia frugal, nos intenta guiar.
Incluso este comportamiento sería bastante natural en una posdemocracia.

Sin embargo, un estudio realizado en agosto de 2004 para National Geographic muestra que Francia, sin previa campaña de concienciación y sensibilización, señala que:
  • El 58% de los franceses creen que deben actuar responsablemente día a día. 
  • El 75% está comprometido a no dejar sus electrodomésticos encendidos 
  • El 62% a conducir en una autopista a 120km/h
  • El 47% a no utilizar el aire acondicionado
  • El 44% a utilizar exclusivamente en transporte público
  • El 45% a comprar un coche limpio de emisiones, eléctrico o híbrido
  • Y el 43% a instalar calefacción solar. 
Y muchos otros sondeos realizados en otros países daron datos similares.
Obviamente unas cosas son las declaraciones y otras los actos. Pero que la mente crea en que sí se puede ir cambiando la sociedad, es un gran paso. Porque el que cree es porque quiere y el que quiere es porque cree. Poco a poco se ve como este tipo de punto de vista empiezan a quererlo, creerán y lo harán.

Bibliografía